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Estudio: Pañuelos de cuello “no sirven de casi nada” contra la propagación del coronavirus

Expertos en salud pública determinaron que las mascarillas faciales son una herramienta clave para reducir la propagación del coronavirus, pero no todos los tapabocas son igualmente efectivos y algunos pueden ser incluso contraproducentes.

Un nuevo estudio clasificó 14 tipos de mascarillas comúnmente disponibles, y encontró que los barbijos médicos ofrecen una protección significativamente mayor contra la propagación de las gotitas que pueden trasmitir el virus que los tapabocas de algodón, mientras que los pañuelos de cuello no sirven de casi nada.PUBLICIDAD

Los hallazgos publicados en la revista estadounidense Science Advances tienen implicaciones de política pública, en particular en países como Estados Unidos, donde las autoridades alentaron a la población a usar mascarillas de tela y dejar las de tipo médico a los trabajadores de la salud porque escasean.

Las mascarillas faciales son importantes porque entre el 30% y el 40% de las personas infectadas pueden no mostrar síntomas, pero aun así transmiten el virus sin saberlo al toser, estornudar o simplemente hablar.

¿Cuál es la mejor mascarilla?

Como era de esperar, las mascarillas N95 reservadas para el personal hospitalario son las más efectivas, reduciendo la transmisión de gotitas en más del 99,9%, en comparación con el no uso de un tapabocas.

Las máscaras quirúrgicas o de polipropileno no se quedaron atrás, reduciendo la transmisión de gotitas en un 90% o más en comparación con quienes no llevaban barbijo.

Los cubrebocas faciales de algodón proporcionaron una buena protección, eliminando del 70% al 90% los aerosoles del habla normal, según la cantidad de capas y pliegues.

Pero las pañoletas solo redujeron las gotitas esparcidas en aproximadamente un 50%.

Pañuelos de cuellos aumentan las gotas expulsadas

La peor de las 14 mascarillas probadas fue el pañuelo de cuello, del tipo que usan los corredores: esta tela en realidad aumentó la cantidad de gotas expulsadas, posiblemente porque el material contribuyó a dispersar las gotas más grandes en muchas más pequeñas.

Finalmente, las máscaras N-95 con válvulas redondas, diseñadas para entornos industriales donde la exhalación del usuario es menos importante que la inhalación, funcionaron aproximadamente a la par que las mascarillas de algodón en términos de cantidad de gotitas transmitidas.

Las autoridades sanitarias han desalentado el uso de las máscaras N-95 con válvulas porque, si bien protegen al usuario, esparcen más fácilmente el aire contaminado exhalado por una persona.

Vía: Ahora Noticias

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